Por Marcos Phillip

23/08/2023

El dólar blue avanza 8 pesos y cotiza este miércoles a $735 en las cuevas del microcentro porteño. La votación de las PASO dejó más interrogantes que respuestas. El virtual triple empate entre La Libertad Avanza (con una victoria clara de Javier Milei), Juntos por el Cambio y Unión por la Patria desbloqueó múltiples escenarios que no estaban en los planes del mercado. Pero hay una única certeza: nadie cree que el tipo de cambio oficial no sufrirá una corrección post elecciones generales.

En el mercado bursátil, el dólar contado con liquidación (CCL) se negocia a $747,16; mientras que el MEP se ofrece a $669,87. A su vez, El dólar minorista cotiza a $365,50 y en el mercado mayorista, la moneda estadounidense se ubica en los $349,95.

 

En este contexto, los contratos futuros aumentaron un 19% promedio la semana pasada. Las mayores subas se observaron entre diciembre y mayo –fluctuando entre 24% y 27%–. Así, las medidas no tranquilizaron las tensiones cambiarias y el mercado sigue esperando un salto cambiario en diciembre. Los contratos proyectan una devaluación del 1,0% en agosto, 24,3% hasta octubre y 88,6% hacia diciembre.

A la fuerte inestabilidad política que dejaron las primarias, Massa incorporó dosis adicionales de stress producto de una devaluación propiciada por el BCRA. El precio mayorista del dólar mostró un salto discreto de 22%, pasando de $ 287 a $ 350. Así, la divisa alcanzó su mayor nivel real en más de dos años. A pesar de otras medidas oficiales (suba de tasas y nuevas capas de cepo cambiario), los dólares financieros experimentaron un overshooting que depositaron las cotizaciones en máximos reales desde 2020 y que posteriormente se fueron suavizando (un poco).

 

El cóctel de incertidumbre electoral y devaluación sin plan de fondo fue demasiado para los precios de los activos. El peso aceleró su caída considerando el «contado con liqui». De hecho, la dinámica de precios del CCL acompañó el movimiento del oficial. Así, la brecha, después de un recorte inicial desde 108% a 82%, regresó rápidamente a la zona inicial e incluso la superó.

Así, fuentes cercanas al Palacio de Hacienda apuestan a que, tras las elecciones de octubre, se volvería a un esquema de «devaluación en cuotas» o crawling peg. No obstante, otra vez la pregunta del millón es si el Gobierno podrá seguir manteniendo el crawling hasta diciembre o si se va a ver obligado a subir el dólar oficial de un salto discreto como «medio de cambio» para conseguir alguna holgura en el calendario de pagos netos al FMI que alivie un poco la escasez de dólares.

 

El blue volvió a acelerarse y puso en alerta a todos los inversores locales

A la búsqueda de anclas

De acuerdo al bróker Portfolio Personal Inversiones, mantener una brecha cambiaria tan alta implicará que las expectativas devaluatorias continúen siendo elevadas durante todo el proceso electoral hasta las elecciones generales y, más aún, pasado los comicios.

«El mercado en alguna medida comenzó a contemplar que Massa puede ser exitoso en la fijación del dólar oficial en $350, pero de igual manera comenzó a asignar una mayor probabilidad de que la nueva devaluación llegue inmediatamente tras los comicios», explicaron.

 

En otras palabras, el mercado está asignando una probabilidad creciente a un salto discreto luego de las elecciones generales del 22 de octubre. Aún más, la devaluación esperada es mayor a la del primer mes de la nueva administración, siendo la forward noviembre/diciembre 23,2%.

«El gobierno podría contribuir haciendo algún esfuerzo fiscal adicional para que la devaluación no sea percibida ´sin plan´ por el mercado, pero la probabilidad de que esto ocurra en medio de una campaña electoral se ha reducido considerablemente. Por lo tanto, la incertidumbre brota tanto de los cuatro meses que le quedan a este gobierno, que sin lugar a duda volverán más desafiante el punto de partida de la administración entrante, como de la próxima gestión», explicaron.

Tras devaluación, ahora el traslado a precios

La devaluación del tipo de cambio oficial y la disparada de los dólares libres probablemente generen un efecto cascada que se sentirá más aceleradamente sobre otras variables nominales. La estrategia de cobertura del mercado de la semana pasada resultó óptima a la luz de los movimientos del tipo de cambio oficial y el CCL.

 

Como ya sucedió a lo largo de muchos momentos de la historia argentina, el traspaso a precios o pass through tendrá un fuerte impacto inflacionario, y, consecuentemente, erosionaría aún más el bolsillo de los argentinos.

Un informe de Delphos apuntó que, dada la falta de un plan de estabilización y la gran indexación de la economía, la suba del tipo de cambio tendrá un traslado muy rápido a precios en alimentos, productos frescos, insumos, tarifas eléctricas, combustibles (12,5%), etc., similar al «Fabregazo» en enero de 2014.

«La inflación estaría muy cerca de alcanzar los dos dígitos en agosto y septiembre, con perspectivas de superar el 170% interanual en diciembre. Esta dinámica implica que la inflación alcance en pocos meses al salto devaluatorio, licuando la ventaja cambiaria muy rápidamente», alertó el bróker.

 

Por esta razón, el corredor señaló que la devaluación no redujo la brecha cambiaria, no aumentó las liquidaciones del complejo agroexportador y aceleró la ya alta inflación, pero ayudó a que el FMI gatille el desembolso prometido, por lo que «resulta claro que empeoraron rápidamente las perspectivas del nivel de actividad y la inflación», lo que resultó un alto costo a pesar de recibir los u$s7.500 millones en algunos días más.