Protegiendo los ahorros

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Para aquellos que leen nuestro Newsletter en forma habitual, podrán recordar que en la edición de agosto planteábamos un rumbo de colisión para la economía argentina. Pensábamos que la suerte de Fábrega en el BCRA estaba echada y ubicábamos al dólar paralelo en niveles de $ 15 como primera señal de una escalada financiera.
 
En ese contexto, planteábamos una estrategia para cubrir nuestros ahorros focalizada en varios puntos, a saber:

• Rescatar los productos de tasa de interés especialmente plazos fijos.
• Vincularse a bonos nominados en dólares.
• Para aquellos que toleraban riesgos posicionarse en YPF como activo estratégico local.
• Suscribir fondos con tenencias en instrumentos dólar link.

¿Cómo nos fue en este camino? 
Los títulos Ro15 y AA17, nominados en dólares, mostraron subas del orden del 20 y del 17% respectivamente, YPF tuvo un incremento del 22% en los últimos 30 días y vimos niveles del dólar paralelo más cercanos a $ 16 que a $ 15.-

La lógica de nuestro razonamiento era que la plaza local estaba cada vez más cerca de perder la confianza por la suma de medidas económicas e iba a tener que actuar para cubrirse con respecto a las variables financieras. 

Era cada vez más evidente que la aceleración en el ritmo de circulación del dinero por un lado, el bajo nivel de reservas por el otro y la cada vez más complicada situación de las empresas que necesitan dólares por parte del BCRA para pagar sus importaciones generaba un coctel explosivo para el mercado. En resumen, la suma de restricciones en todas las áreas generó un caldo de cultivo suficiente para poner nerviosos a todos los actores económicos y generar un nuevo estrangulamiento de las variables. Algo similar a lo sucedido en enero pasado.

Lamentablemente para todos nosotros, no habernos equivocado en nuestro pronóstico nos posiciona ante dos escenarios totalmente opuestos que nos van a obligar a estar extremadamente atentos a lo que se puede venir en nuestro país.

El primer escenario, más constructivo, es que todos los discursos que estamos escuchando son sólo para el entorno político más cercano de la presidenta, pero en el fondo, no se va a avanzar con medidas que terminen profundizando la crisis. En los próximos meses se desacelera el gasto público, en enero se soluciona el tema Holdouts y se consigue algún tipo de préstamo puente para recomponer reservas. Este escenario nos pone en una senda de tranquilidad y de transición entre este gobierno y el futuro presidente. 

El segundo, y al cual le estamos asignando lentamente mas probabilidades, es que lo que nos espera es una profundización de este modelo. En esta línea de pensamiento nos enmarcamos cuando creemos que el gobierno considera que, si hoy hay alguna falla y no se están viendo los resultados de su política económica, es como consecuencia de lo que falta hacer y no por lo que se hizo hasta ahora. Siguiendo las palabras de la presidenta, ella misma en su discurso de la semana pasada consideró que la marcha de la economía era buena. Si esta idea es la que prevalece, lo que tenemos que esperar es mas medidas en la misma línea y no un desandar de los pasos que se hicieron hasta ahora.

Objetivamente, analizando las mediciones de la totalidad de las consultoras privadas históricas de nuestro país, y como consecuencia principal de un incremento del gasto que marca para el 2014 un déficit fiscal de 5% del PBI, estamos en el orden del 40% de inflación, economía en recesión y niveles de actividad disminuyendo mes a mes, devaluación del 150% del dólar oficial y del 400% del dólar paralelo en los últimos años y un BCRA al límite de su capacidad de endeudamiento... ahora bien, con estas variables instaladas, ¿cuánto margen se tiene para seguir aplicando mas de lo mismo? 

En el cortísimo plazo el gobierno intentó dar un golpe de efecto nombrando a Alejandro Vanoli, a cargo de la CNV y claramente un hombre del riñón del kirchnerismo, como presidente del BCRA. La salida de Fábrega resultó bastante mas traumática al punto de que se le endilgó algún tipo de responsabilidad en la corrida cambiaria aduciendo que su hermano incluso tenía una "cueva". Obviamente es imposible que el gobierno no supiera de la existencia de la misma con lo cual no parece creíble esa excusa.

La brecha entre el dólar oficial y el paralelo desvela a las autoridades conscientes de que es un termómetro que toda la población está mirando y funciona como formador de precios. Llama la atención que el mismo gobierno que fomentaba el "Contado Con Liquidación" para todo aquel que necesitara dólares legales ahora lo quiera combatir. En este contexto, no es casualidad que la venta de dólar ahorro batió en agosto todos los records dando una pauta del nerviosismo que impera en el común de la gente.

¿Por qué entre los dos escenarios creemos que hoy hay más chances del segundo que del primero? En primer lugar porque hasta ahora nunca el gobierno desandó sus pasos y a una decisión respondió con otra medida de mayor profundidad que la anterior demostrando que no está en su ADN modificar decisiones. 

Algunos hechos como ser la promulgación del nuevo Código Civil y Comercial, la Ley de abastecimiento, la adecuación de oficio del Grupo Clarín, la pelea con los Holdouts y algunos globos tirados al aire como el discurso de Máximo con respecto a la reelección de la actual presidenta parecen mostrar la poca intención que tienen de querer abandonar el poder. Parecería que de fondo este gobierno no quiere irse por más que la Constitución le prohíbe un tercer mandato y se mantiene mirando el modelo de Venezuela como ejemplo a seguir.

¿Qué hacer en este escenario?
Esa es hoy la mayor preocupación, porque los dos escenarios son diametralmente opuestos. Creemos que hay que ser extremadamente cauto en las decisiones. Toda baja en los instrumentos ligados al dólar (paralelo, blue, bolsa, contado con liquidación o como quiera llamarse) parecería ser una oportunidad de ingreso para protegerse si la situación a futuro empeora. Los bonos nominados en dólares podrían ser un refugio temporal. 

Por otro lado, el activo que todavía no mostró indicios de moverse es el dólar oficial. Históricamente cada salto del paralelo fue seguido por un salto del oficial buscando cerrar la brecha. Y parecería que acá hay una puja con el sector agrícola. A sabiendas de la caída del precio de la soja, el gobierno no quiere convalidar una suba del dólar paralelo poniéndose en la posición de "si no venden rápido capaz que la soja baja más y cada vez les va peor". Se busca de esa manera poner presión sobre el sector e intentar recaudar los dólares que tanto faltan.

Mientras no haya señales definitivas, incrementaremos las posiciones en productos de tasa de interés del tipo T+1. Obviamente descartamos todo tipo de colocación a plazo que no permita rescate inmediato a sabiendas de que puede ser necesario tomar decisiones que impliquen necesidad inmediata de los fondos. No nos gusta mucho nuestra decisión pero por unas semanas creemos que es lo más sano. En algún momento, tarde o temprano, el dólar oficial debería mostrar una suba. Estaremos atentos para definir en qué momento arbitramos nuestras posiciones de tasa de interés a dólar link.

Desde nuestra visión, para ir modificando nuestra expectativa, deberíamos captar que el gobierno avanza por el lado de disminuir los niveles de emisión y que, en paralelo, busca algún tipo de endeudamiento para hacerse de dólares. Por ahora no parece posible esta alternativa porque para que ingresen dólares es necesario arreglar el tema holdouts. A medida que pasen los meses podremos evaluar si la cláusula RUFO fue una excusa para generar este desaguisado que, hasta ahora, parece tener más costos que beneficios.

Se vienen meses para estar extremadamente atentos en nuestro país, desde Argentina Crossing S.A. deberemos estar a la altura de las circunstancias para proteger sus ahorros aún en escenarios complejos.

Cordiales saludos
Lic. Diego G. Polini