Perspectivas para la economía Argentina III

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El 2013 terminó con una fuerte incertidumbre desde el punto de vista económico, la misma nos hacía pensar que eran inminentes nuevas medidas para este 2014.

 

Creíamos que los mayores desafíos estaban por el lado de mantener una cuota de poder suficiente por parte del gobierno nacional luego de la derrota electoral de las elecciones de medio término. Esto implicaba acompañar los cambios de gabinete junto a decisiones de índole económico que no iban a ser las mas populares pero si las necesarias para encauzar un barco que iba en rumbo de colisión.

 

En ese momento, nuestras recomendaciones desde el lado de las inversiones, pasaron por posicionarnos en alternativas relacionadas a la evolución del dólar oficial y los commodities agropecuarios.

 

En estos primeros meses del 2014 hemos podido apreciar que nuestras alocaciones de activos fueron una excelente decisión desde el punto de vista de los retornos. El gobierno tomó la decisión de profundizar en sólo un par de meses la devaluación que inicialmente pensábamos que podía ocurrir a lo largo de todo el 2014 situando el nuevo tipo de cambio oficial en el orden de los $ 8 por U$D. De esta manera logró quitar presión a un mercado cambiario que amenazaba con transmitirse sistémicamente al resto de la economía.

 

Por otro lado, Fábrega asumió en el BCRA sabiendo perfectamente cuál era su misión en este escenario. Acompañó la fuerte devaluación del dólar oficial con una política de subas de tasas de interés llevando las mismas al orden del 28% anual. En paralelo aprovechó una disposición del Central para forzar a los bancos a vender dólares de sus tenencias en moneda extranjera. De esta manera se ha logrado instaurar una calma en los mercados financieros que hasta el momento se ha mantenido.

 

Si bien el gobierno mantiene su discurso ante quien quiera escucharlo, se ha dado cuenta que debe explorar diferentes alternativas para poder transitar los futuros meses de su gestión sin sobresaltos y esto implica abandonar ciertos dogmas. Después de todo lo que se dijo del FMI, ¿quién podía imaginar a Kicillof sentado en la Asamblea Anual del Organismo?.

 

La decisión de mantener subsidios durante mas de 10 años en casi todas las áreas económicas de nuestro país, especialmente la energética, nos llevó al camino del desabastecimiento y, desde nuestra visión, es este renglón de las cuentas nacionales el principal responsable de lo que luego terminó llamándose "cepo al dólar". Todas las divisas del agro que entraron por una ventanilla se fueron por la otra para hacer frente a las importaciones energéticas. Desde ese punto de vista, la fiesta se terminó y a los argentinos nos esperan fuertes subas en el rubro servicios en los próximos meses.

 

En paralelo a estas medidas en el ámbito local, se avanzó en algunos temas pendientes de la agenda internacional como ser el acuerdo con Repsol o cerrar los juicios pendientes en el CiADI. En una clara señal promercado, el Ministro de Economía viajó a Estados Unidos a participar de la reunión del FMI.

Nadie puede desconocer que este mismo FMI es el que audita todas las cuentas públicas de mas de 160 países y pone las mismas en términos de similares parámetros de medición, tener una buena relación con este organismo es necesario para dos temas cruciales: resolver el litigio con el Club de París y volver a conseguir financiamiento para el Estado nacional en momentos en donde se exhiben flacos niveles de reservas.

 

Y aquí es donde empieza a jugar nuevamente la ambivalencia de este gobierno. Hace unas semanas atrás existió un manejo de las estadísticas oficiales para el no pago del cupón PBI.

 

Para ser honestos, el inconveniente fue que se mintió tanto en el pasado con las estadísticas de crecimiento que ahora, cuando se dice medianamente la verdad y se admite que la economía no creció, esto nos deja como un país con una dirigencia proclive a no respetar los contratos. El Gobierno fue muy pragmático en esta decisión, teniendo menos de U$S 28.000 M. de reservas no podía darse el lujo de asignar 3500 millones para el pago del Cupón PBI cuando era algo que no había existido. Ahora bien, ¿para qué se mintió meses antes generando una expectativa de pago que luego fue borrada de un plumazo? ¿nadie mide las consecuencias de este tipo de actitudes?

 

Hay un falso optimismo de que el mundo está listo para inundar Argentina de sus dólares ni bien aparezcan las señales correctas. Creemos que esto es una verdad a medias y va a ser necesario mostrar una línea de conducta de mediano plazo y no cambios oportunistas. La pregunta es si esto lo llevará adelante esta Administración o recién ocurrirá cuando ingrese un nuevo gobierno en el 2016.

 

Ante un escenario de inflación que se mantiene en el orden del 35%, y un gasto público que crece a razón del 40% anual, no hay manera que la gestión de Fabrega en el BCRA termine siendo exitosa. Si bien todavía le damos un voto de confianza al gobierno en poder terminar de acomodar esta situación (la eliminación de subsidios es un buen ejemplo), la pregunta latente pasa por la manera en que se va a transitar el puente que implica ir desde junio 2014 cuando dejen de ingresar divisas del agro hasta abril del 2015 cuando vuelva a tenerse saldo favorable.

 

Este puente debería darse por un rollover de deuda pública como es el caso del Boden 2015 así también como por un crédito internacional que evite recurrir a mayor emisión monetaria (y por ende mas inflación y nuevo retraso cambiario). El problema es que para eso hay que intentar volver a ser serios en algunos aspectos claves en el concierto internacional. El no pago del Cupón PBI no fue la mejor señal desde el punto de vista económico al igual que el alineamiento con Rusia en su disputa con Crimea no es lo mejor desde el punto de vista político. Es que en el fondo este gobierno vuelve a oscilar entre lo que cree por ideología y lo que está obligado a hacer ante las circunstancias.

 

Desde nuestras recomendaciones de inversión, hemos decidido reducir nuestras posiciones vinculadas al dólar oficial luego de captar su suba y girar parte de las mismas a instrumentos que devenguen tasa de interés como ser las operaciones de cheque de pago diferido vía Bolsa. En paralelo, creemos que aún los perfiles mas conservadores deberían tener alguna posición tomada en acciones ya que es un sector extremadamente barato cuando uno lo compara contra sus pares de la región. La posible normalización de la Argentina en su economía (sea en este gobierno o en el que lo continúe) debería reflejarse en los valores de los activos de renta variable; en este contexto los Fondos de Acciones pueden ser una buena alternativa de mediano plazo.

 

Cordiales saludos

 Lic. Diego G. Polini

 

"No importa con cuantas cañas le enseñes a pescar a una persona, igual terminará votando al que le regale el pescado"